La depresión puede presentarse con diferentes subtipos como síntomas melancólicos, atípicos o de inicio en el postparto. Con frecuencia se presenta comórbida con trastornos de ansiedad, uso de sustancias o trastornos del control de impulsos. El tratamiento implica el uso de psicofármacos como ISRS, ISRN e ISD, así como psicoterapia, socioterapia y modificación del estilo de vida. Mejorar la adherencia al tratamiento es clave para el éxito del mismo.