La vitamina E es un antioxidante liposoluble que existe en ocho formas diferentes y protege las membranas celulares del daño de los radicales libres. Se encuentra principalmente en aceites vegetales, frutos secos y semillas. Una deficiencia es rara pero puede causar síntomas neurológicos y hematológicos, mientras que una sobredosis puede resultar en diarrea, fatiga y sangrado debido a sus efectos anticoagulantes.