Las vitaminas son compuestos orgánicos esenciales para la vida, que deben ser ingeridos a través de la dieta porque el organismo no puede sintetizarlos. Se clasifican en hidrosolubles, que se excretan y requieren ingesta regular, y liposolubles, que se almacenan y pueden causar toxicidad en exceso. La deficiencia o el exceso de vitaminas puede resultar en enfermedades graves, y el conocimiento sobre ellas ha evolucionado, reduciendo su número a 13 reconocidas actualmente.