La cirrosis biliar primaria es una enfermedad hepática autoinmune que afecta principalmente a mujeres entre los 40 y 60 años, causando inflamación y daño progresivo de los conductos biliares que puede evolucionar a cirrosis. Los síntomas incluyen fatiga, picazón, coloración amarilla de la piel y dolor abdominal. El diagnóstico se basa en los síntomas, niveles elevados de fosfatasa alcalina y presencia de anticuerpos antimitocondriales. El tratamiento más usado es el ácido ursodeox