El documento proporciona directrices sobre la alimentación complementaria en lactantes de 6 a 12 meses, destacando la importancia de una introducción gradual de alimentos sólidos distintos a la leche. Se sugiere que la alimentación debe ser adaptada a las necesidades nutricionales del niño y enfatiza la introducción de alimentos ricos en hierro. Además, se analiza el enfoque de 'baby led weaning', donde se promueve la autonomía del niño en la alimentación, aunque también se abordan las dudas sobre desequilibrio nutricional y riesgos de atragantamiento.