La anemia ferropénica se produce debido a un desequilibrio entre el requerimiento y el aporte de hierro en el organismo, lo que puede deberse a una falta de absorción o pérdidas crónicas de sangre. Afecta principalmente a lactantes y niños pequeños, y sus síntomas incluyen fatiga, disminución de la energía y alteraciones cognitivas. Los estudios de laboratorio muestran niveles bajos de hemoglobina e indicadores de hierro, así como células sanguíneas pequeñas y pálidas.