La hipopotasemia se define como niveles de potasio sérico inferiores a 3.5 meq/l, y puede ser causada por disminución del aporte, redistribución intracelular, o aumento de pérdidas digestivas y urinarias. Su diagnóstico implica identificar la causa subyacente, y el tratamiento generalmente incluye la administración de potasio, ya sea oral o intravenosa, dependiendo de la gravedad de la condición. Los efectos de la hipopotasemia sobre el cuerpo incluyen problemas en la función muscular y cardíaca, así como alteraciones electrocardiográficas.