APRENDER A CONVIVIR
En todo grupo social existe la necesidad de aprender a
convivir. Por naturaleza el ser humano es sociable, pero
a veces vivir con otros no es tarea fácil.
Para vivir felices y en armonía debemos aprender a
ejercer nuestros derechos, pero también debemos
respetar los derechos ajenos. A través del dialogo
podemos lograr una comunicación efectiva con los otros.
Así, por ejemplo, una palabra puede elogiar, herir,
convencer, estimular, alegrar, entristecer o educar a la
persona a quien está dirigida. Mediante la palabra nos
comunicamos con los demás, por lo tanto, la
comunicación es el instrumento esencial de la
convivencia. Es importante saber hablar en el momento
oportuno, utilizando los términos y el tono de voz
adecuados a la situación.
La tolerancia es otro elemento importante para la
convivencia. Ser tolerante implica aceptar las diferencias
en cuanto a las costumbres, mentalidad, creencias,
gustos y aspecto de los demás. Si se es tolerante con los
q no opinan igual que uno, se aprende a ver las cosas
desde otros punto de vista, así no se esté de acuerdo. Tan
importante es esto para la convivencia social que, a
partir de 1995, se celebra, cada 16 d noviembre, el Día
Internacional de al Tolerancia.
Un ejemplo de tolerancia entre grupos se da en el ámbito
deportivo. En nuestro medio es común pertenecer o se
hincha de u equipo de fútbol, lo cual e natural y
divertido; el tema se desvirtúa cuando se generan
rivalidades con los equipos contrarios que en ocasiones
llevan a las barras a enfrentarse de manera violenta. En
este caso la actividad deportiva, cuya función es
entretener y divertir, se convierte en todo lo contrario,
llevando a los fanáticos a la falta de respeto por las
personas y la propiedad, al descontrol de sus impulsos y
a la destrucción.
En el tema religioso se han visto casos de intolerancia
entre los fundamentalistas que pretenden luchar por sus
ideales, llegando incluso al sacrificio d sus vidas o las
de otros. En cambio, conocemos casos de religiosos y
religiosas que han sido un ejemplo de tolerancia frente a
la adversidad y en defensa de los más necesitados, como
la madre Teresa de Calcuta, quien toleró la miseria y las
enfermedades para asistir a los más pobres y enfermos.
En el Perú se debe poner en práctica la tolerancia racial
y cultural, ya que en nuestro país conviven personas de
diversas etnias. Cada cultura tiene su idioma, su forma
de expresar el arte, su costumbre y conocimientos acerca
de lo que les es útil para subsistir. Ninguna se debe
considerar superior. Se debe valorar a cada persona por
lo que es y aprender acerca de sus costumbres, puesto
que esto enriquece el conocimiento y facilita la
convivencia.
EL ARBOL CONFUNDIDO (lectura)
Había una vez, en algún lugar que podría ser cualquier
lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo,
un hermoso jardín con manzanos, naranjos, perales y
bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo
era alegría en el jardín, excepto por un árbol
profundamente tiste. El pobre tena un problema: No
sabia quien era. “Lo que te falta es concentración, le
decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener
sabrosas manzanas. ¿Ves que fácil es?”.
“No lo escuches, exigía el rosal, es mas sencillo tener
rosas, ¿ves que bellas son?”. Y el árbol, desesperado,
intentaba todo lo que sugerían, y como no lograba ser
como los demás, se sentía cada vez mas frustrado.
Un día llego hasta el jardín el búho, la mas sabia de las
aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamo: “No
te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo
de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la
solución: no dediques tu vida a ser como los demás
quieren que seas… se tu mismo, conócete y, para
lograrlo, escucha tu voz interior”.
Dicho esto, el búho desapareció.
¿Mi voz interior, ser yo mismo, conocerme?, se
preguntaba el árbol desesperado, cuando de ponto
comprendió… y cerrando los ojos y los oídos, abrió el
corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior
diciéndole: “Tu jamás darás manzanas porque no eres
manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un
rosal. Eres un roble y u destino es crecer grande y
majestuoso. Cobijar a las aves, dar sombra a los viajeros,
belleza al paisaje… tienes una misión: Cúmplela”. Y el
árbol se sintió fuerte y seguro de si mismo y se dispuso a
ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así,
pronto lleno su espacio y fue admirado y respetado por
todos. Y solo entonces el jardín fue completamente feliz.
Yo me pregunto al ver a mi alrededor, ¿Cuántos serán
robles que no se permiten a si mismos crecer? ¿Cuántos
serán los rosales que, por miedo al reto, solo dan
espinas? ¿Cuántos naranjos hay que no saben florecer?
En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un
espacio que llenar.
PROF. Rony Guerreros Centeno - I.E.S. “NICANOR NALVARTE VALDIVIA” - San Juan de Cula.

Aprender a convivir con los demas

  • 1.
    APRENDER A CONVIVIR Entodo grupo social existe la necesidad de aprender a convivir. Por naturaleza el ser humano es sociable, pero a veces vivir con otros no es tarea fácil. Para vivir felices y en armonía debemos aprender a ejercer nuestros derechos, pero también debemos respetar los derechos ajenos. A través del dialogo podemos lograr una comunicación efectiva con los otros. Así, por ejemplo, una palabra puede elogiar, herir, convencer, estimular, alegrar, entristecer o educar a la persona a quien está dirigida. Mediante la palabra nos comunicamos con los demás, por lo tanto, la comunicación es el instrumento esencial de la convivencia. Es importante saber hablar en el momento oportuno, utilizando los términos y el tono de voz adecuados a la situación. La tolerancia es otro elemento importante para la convivencia. Ser tolerante implica aceptar las diferencias en cuanto a las costumbres, mentalidad, creencias, gustos y aspecto de los demás. Si se es tolerante con los q no opinan igual que uno, se aprende a ver las cosas desde otros punto de vista, así no se esté de acuerdo. Tan importante es esto para la convivencia social que, a partir de 1995, se celebra, cada 16 d noviembre, el Día Internacional de al Tolerancia. Un ejemplo de tolerancia entre grupos se da en el ámbito deportivo. En nuestro medio es común pertenecer o se hincha de u equipo de fútbol, lo cual e natural y divertido; el tema se desvirtúa cuando se generan rivalidades con los equipos contrarios que en ocasiones llevan a las barras a enfrentarse de manera violenta. En este caso la actividad deportiva, cuya función es entretener y divertir, se convierte en todo lo contrario, llevando a los fanáticos a la falta de respeto por las personas y la propiedad, al descontrol de sus impulsos y a la destrucción. En el tema religioso se han visto casos de intolerancia entre los fundamentalistas que pretenden luchar por sus ideales, llegando incluso al sacrificio d sus vidas o las de otros. En cambio, conocemos casos de religiosos y religiosas que han sido un ejemplo de tolerancia frente a la adversidad y en defensa de los más necesitados, como la madre Teresa de Calcuta, quien toleró la miseria y las enfermedades para asistir a los más pobres y enfermos. En el Perú se debe poner en práctica la tolerancia racial y cultural, ya que en nuestro país conviven personas de diversas etnias. Cada cultura tiene su idioma, su forma de expresar el arte, su costumbre y conocimientos acerca de lo que les es útil para subsistir. Ninguna se debe considerar superior. Se debe valorar a cada persona por lo que es y aprender acerca de sus costumbres, puesto que esto enriquece el conocimiento y facilita la convivencia. EL ARBOL CONFUNDIDO (lectura) Había una vez, en algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente tiste. El pobre tena un problema: No sabia quien era. “Lo que te falta es concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves que fácil es?”. “No lo escuches, exigía el rosal, es mas sencillo tener rosas, ¿ves que bellas son?”. Y el árbol, desesperado, intentaba todo lo que sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez mas frustrado. Un día llego hasta el jardín el búho, la mas sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamo: “No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieren que seas… se tu mismo, conócete y, para lograrlo, escucha tu voz interior”. Dicho esto, el búho desapareció. ¿Mi voz interior, ser yo mismo, conocerme?, se preguntaba el árbol desesperado, cuando de ponto comprendió… y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: “Tu jamás darás manzanas porque no eres manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble y u destino es crecer grande y majestuoso. Cobijar a las aves, dar sombra a los viajeros, belleza al paisaje… tienes una misión: Cúmplela”. Y el árbol se sintió fuerte y seguro de si mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto lleno su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y solo entonces el jardín fue completamente feliz. Yo me pregunto al ver a mi alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se permiten a si mismos crecer? ¿Cuántos serán los rosales que, por miedo al reto, solo dan espinas? ¿Cuántos naranjos hay que no saben florecer? En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar. PROF. Rony Guerreros Centeno - I.E.S. “NICANOR NALVARTE VALDIVIA” - San Juan de Cula.