El capítulo 4 del documento destaca la importancia de la evolución de la educación virtual y el e-learning en el siglo XXI, enfocándose en la colaboración entre estudiantes y profesores a través de plataformas y herramientas tecnológicas. Se subraya que el aprendizaje colaborativo depende de la situación de aprendizaje, las características del grupo y la tecnología utilizada, y enfatiza la necesidad de un diseño efectivo de actividades. Además, se hace hincapié en la evaluación grupal y la creación de comunidades de aprendices como elementos clave para el éxito del aprendizaje en línea.