Este documento presenta el caso clínico de una paciente de 22 años que ingresó al hospital con un aborto incompleto de 8 semanas de gestación. Presentaba dolor pélvico y hemorragia vaginal moderada. Tras exámenes y ecografía se diagnosticó aborto incompleto. Se propuso tratamiento médico con reposo y antibióticos, así como legrado uterino para completar la resolución del aborto. El pronóstico es generalmente bueno pero depende de la exploración y exámenes posteriores.