La gestión del talento humano es crucial para el éxito organizacional, centrándose en el desarrollo de competencias clave y la satisfacción de los empleados. Implica la optimización de la relación persona-organización y el fomento de un ambiente laboral saludable. Además, el documento destaca la importancia del 'empowerment' y la reingeniería de procesos como herramientas para mejorar la productividad y adaptabilidad de las instituciones educativas.