El documento analiza la creciente falta de compromiso de los empleados hacia sus empresas, atribuyéndola a la pérdida de confianza y lealtad, lo que afecta negativamente la productividad. Se enfatiza la importancia de la comunicación y el ejemplo desde la dirección para restaurar este compromiso, destacando que los empleados valoran más la confianza que los compromisos contractuales. También se menciona la necesidad de un cambio cultural en la gestión del compromiso para adaptarse a las nuevas dinámicas laborales.