El documento explora la naturaleza de los conflictos en los equipos de trabajo, definiéndolos como situaciones de desacuerdo que pueden resultar tanto en el fortalecimiento de relaciones como en su deterioro. Se identifican dos tipos de conflictos, personales y estructurales, y se discuten varias actitudes para manejarlos, abogando por una resolución cooperativa y el desarrollo de habilidades interpersonales. En conclusión, la disposición y madurez de los individuos son clave para transformar conflictos en oportunidades de mejora dentro de las organizaciones.