La cromatografía de intercambio iónico es un método que permite separar moléculas polares basado en sus propiedades de carga eléctrica. Se compone de una fase estacionaria insoluble con cargas electrostáticas fijas que retienen contraiones, y una fase móvil acuosa que contiene especies iónicas. Las moléculas cargadas se adhieren de forma reversible a los intercambiadores iónicos, pudiendo separarse al cambiar el ambiente iónico. Tiene aplicaciones en la purificación