Este documento discute la naturaleza compleja de leer y comprender el Nuevo Testamento. Explica que el Nuevo Testamento no es un solo libro o relato, sino una colección de diferentes escritos que deben leerse individualmente teniendo en cuenta su contexto histórico, autor y destinatarios. También enfatiza que no tenemos fuentes contemporáneas a Jesús, por lo que los evangelios reflejan más las preocupaciones de la época en que fueron escritos que los eventos originales.