Este documento discute cuatro perspectivas de la función docente y los cambios necesarios en la enseñanza universitaria en la era digital. Se describen las perspectivas académica, técnica, práctica y de reconstrucción social. También se argumenta que los docentes deben adaptarse a los cambios tecnológicos adoptando nuevas estrategias didácticas, roles de orientadores y métodos colaborativos para facilitar el autoaprendizaje de los estudiantes.