El cognitivismo, surgido a finales de los años 50, se aleja del conductismo y se centra en procesos cognitivos como el pensamiento y la solución de problemas, enfatizando la importancia de las condiciones ambientales en el aprendizaje. Las estrategias instruccionales, como demostraciones y ejemplos, son herramientas clave para facilitar el aprendizaje. La transferencia del conocimiento se produce cuando los estudiantes aplican lo aprendido en diferentes contextos, lo que depende de cómo se almacena la información en la memoria.