La teoría del aprendizaje cognitiva ofrece nuevas perspectivas sobre los procesos internos del aprendizaje estudiantil, centrándose en cómo la información es recibida, organizada y almacenada. Surge en los años 1960 como una alternativa a las teorías conductistas, influenciada por pensadores como Piaget, Ausubel y Bruner. Examina dimensiones como la atención, percepción, memoria, pensamiento y más, aunque existen diferencias entre sus enfoques.