La selección de huevos fértiles y saludables para la incubación es crucial para el éxito del proceso. Los huevos deben recolectarse una o dos veces al día, y se deben evitar los huevos muy grandes, muy pequeños, deformados o dañados. Los huevos se almacenan a una temperatura entre 10 y 17°C y una humedad del 70-90% hasta que eclosionan después de aproximadamente 21 días de incubación.