La endocarditis infecciosa es una infección del revestimiento interno del corazón que puede ser causada por bacterias o hongos. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de pecho y ritmo cardíaco irregular. Si no se trata, puede causar daño a las válvulas cardíacas, insuficiencia cardíaca, embolias y abscesos cerebrales, con riesgo de muerte. El tratamiento consiste en antibióticos intravenosos por varias semanas para eliminar la infección y prevenir complicaciones.