La primera entrevista terapéutica consiste en tres fases principales: 1) una anamnesis para recopilar datos biográficos e indicadores no verbales del paciente, 2) explorar las demandas y expectativas del paciente, y 3) establecer una relación de confianza y seguridad para permitir la libre expresión del paciente. El objetivo general es comprender el mundo interno del paciente y empezar un proceso terapéutico que le ayude a evolucionar sus conflictos.