La fiebre amarilla es causada por un virus transmitido por mosquitos en zonas tropicales de África y América del Sur. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, ictericia y en casos graves, insuficiencia hepática, hemorragia y muerte. No tiene tratamiento específico, pero la vacunación ofrece protección por 10 años contra la enfermedad en áreas de riesgo como la selva alta del Perú.