Este documento presenta el caso de un niño de 2 años que acudió dos veces al hospital con fiebre y luego tuvo una convulsión febril que requirió ingreso. En las dos primeras visitas, la exploración del niño fue normal y se le recomendó tratamiento antitérmico habitual. En la tercera visita, el niño tuvo una convulsión febril y fue ingresado. El documento plantea preguntas sobre si se podría haber evitado la convulsión y tranquilizado a los padres, y cómo evitar que sobremediqu