El documento analiza el impacto de la revolución digital y el uso de dispositivos móviles en el comportamiento del consumidor, destacando que el cliente ahora tiene el control y espera una experiencia positiva. A pesar de que muchos directores ejecutivos creen que ofrecen una buena experiencia al cliente, una alta proporción de consumidores ha cambiado a la competencia por malas experiencias. Se enfatiza la necesidad de los departamentos de marketing de centrarse en datos relevantes y en la personalización para generar engagement y adaptarse a un entorno en constante cambio.