Un servicio postventa es importante para cualquier empresa porque permite consolidar servicios y captar nuevos clientes. Un buen servicio postventa incluye operaciones de mantenimiento y ofrecer accesorios o servicios adicionales para asegurar la satisfacción del cliente. Además, los productos con servicios postventa pueden generar márgenes de beneficio diez veces mayores que las ventas tradicionales, y establecer una relación fiel con el cliente a través de una buena experiencia comercial.