La hemorragia digestiva constituye una de las patologías más frecuentes de la gastroenterología, con una incidencia entre 50-150 personas por 100,000 al año. Puede ser alta, cuando la lesión que origina el sangrado se produce proximalmente al ángulo de Treitz, o baja, cuando el origen está distal a este punto. Las principales causas de hemorragia digestiva alta y baja incluyen úlcera gástrica y duodenal, diverticulosis, angiodisplasia y hemorroides.