La hidratación es fundamental para la salud y el rendimiento deportivo. Se recomienda beber al menos 2,5 litros de líquido al día, e incluso más si se realiza ejercicio o hace calor. Es importante beber antes de tener sed para prevenir la deshidratación. La pirámide de la hidratación clasifica las bebidas según su contenido en nutrientes y sales, siendo las aguas minerales la base recomendada.