JOYERÍA MODERNISTA: LALIQUE, MASRIERA Y TIFFANY
Las joyas alcanzaron gran protagonismo en el
Modernismo por las formas decorativas, la
utilización de piedras semipreciosas, la inspiración
en la naturaleza y la influencia del arte japonés. Los
dos focos más importantes fueron París y Bruselas.
La joya modernista se considera un objeto de
adorno, pero se le añade un significado según su
forma y el entorno donde es llevada, como si fuera
un objeto mítico.
Sus temas son la mujer, la naturaleza y todos sus
componentes, hasta confundirlos entre sí: la mujer-
flor, la mujer-libélula, la nereida, la sirena…
Las líneas son fluidas y florales, las formas sinuosas,
es la narración de un mundo extraño, poblado de
frágiles flores y de pequeños insectos y con un
recuerdo de la Edad Media.
Mujer-libélula. Broche. Lalique.
Como materiales se usaron el hierro, el
cobre, la plata, que se funden y cincelan, lo
que demuestra que la joya adquiere un
valor artístico y pierde el valor intrínseco
que tenía hasta entonces. Consecuencia de
ello es el poco uso de los diamantes. Sólo
se usan algunas piedras de color y perlas
periformes.
Se incorpora también el esmalte traslúcido,
sin soporte en los alvéolos. Fue una época
de experimentación, en la que se utilizaron
complicadas tallas de piedras, con mucho
contraste y combinación de cristal con
diamantes o platino y oro engarzado sobre
hueso o aluminio.
Joyero y vidriero francés, fue el diseñador más
importante de finales del siglo XIX y principios
del XX. Su aprendizaje comenzó en el taller del
joyero Louis Aucoq, donde entró como
aprendiz, para posteriormente trasladarse a
Londres y formarse artísticamente en la Crystal
Palace School. A su regreso a Francia trabajó
para firmas como Cartier o Boucheron. Su
vuelta a París en 1880 coincidió con el
momento de mayor eclosión creativa en el
ámbito de la joyería. Lalique fue forjando su
estilo propio, siempre inspirado por la
naturaleza y sus formas. La representación de
la naturaleza y su adaptación a las artes
decorativas, así como el japonismo, que
conoció de la mano de Siegfried Bing, dieron a
Lalique un amplio campo de expresión artística
que supo aprovechar y que lo llevaron al
reconocimiento público como creador.
RENÉ LALIQUE
Félix Vallotton. La vitrine de Lalique: “Exposition
Universelle” III, 1901. Bibliothèque Nationale de France
Mujer Libélula. René Lalique. 1899. Oro, esmalte,
piedras. Museu Calouste Gulbenkian, Lisboa.
Broche serpiente. René Lalique.
c. 1899. Oro y esmalte. Museu
Calouste Gulbenkian, Lisboa.
Su estilo se caracteriza por la inspiración en la naturaleza, creando
formas de gran elegancia y delicadeza. El uso del vidrio se
convertirá en un elemento característico de sus diseños. Se inspiró
en el arte japonés para diseñar los broches de libélulas.
Revolucionó el mundo de la joyería al dar prioridad a las
formas escultóricas y al introducir materiales hasta entonces no
utilizados, como cristales, mosaicos, marfil, piedras semipreciosas
y sus característicos esmaltes opalescentes, en una gama de
colores del azul al verde. Otra de sus señas de identidad es la
presencia de la mujer metamorfoseada en partes de insectos
y animales: libélulas, mariposas, insectos, pájaros, seres
fantásticos…
BRAZALETE
Lalique también destacó por sus
diseños de objetos de vidrio. Su
trabajo de jarrones, vasos y objetos
de vidrio se originó cuando buscaba
materiales para la creación de sus
joyas. El gran éxito de sus
creaciones de objetos de cristal le
llegó de la mano del perfumista
François Coty, que buscaba ofrecer
frascos de perfume atractivos y
sofisticados, para vender sus
esencias a precios asequibles. Tras
este éxito y a partir de 1908 Lalique
abandonó el diseño de joyería para
centrarse en la creación de vidrio.
Piezas del altar en la “Iglesia de cristal”
de St. Matthew´s
Tras triunfar en la Exposición de Artes
Decorativas e Industriales de París en 1924,
comenzó a diseñar espacios íntegros, como los
interiores de los trenes Côte d’Azur Pullman
Express, los vagones comedor del Orient Express
o de buques como el Normandie.
Paneles del comedor del Orient Express
LLUÍS MASRIERA
Lluís Masriera perteneció a una familia de
joyeros y orfebres. Intensificó sus
conocimientos en la Escuela de Bellas Artes
de Ginebra, donde se especializó en el arte
de esmaltado de metales, muy usado en
joyería en la época para realizar retratos en
miniaturas dentro de camafeos. Uno de sus
primeros trabajos reconocidos fue un
florero esmaltado que se exhibió en
la Exposición Universal de París. Fue
entonces cuando Masriera conoció la
joyería de René Lalique y quedó fascinado
de las líneas y formas usadas por el orfebre
francés.
Masriera identificó las formas y las líneas
del Art Nouveau con la estética de las
vanguardias catalanas, como los edificios
de Antoni Gaudí. Regresó a Barcelona decidido
a cambiar completamente su estilo y crear una
joyería acorde con el estilo modernista
imperante en la ciudad, alejándose de los
diseños inspirados en la joyería tradicional.
Entusiasmado con lo que había visto en la
capital francesa y en un momento de crisis
económica, hizo fundir todo el stock de la vieja
joyería Masriera para reconvertirlo en dibujos
originales suyos y piezas del nuevo estilo, cerró
su negocio y trabajó febrilmente buscando su
propia identidad en el arte orfebre. Finalmente
abrió su negocio con las nuevas colecciones
días antes de la navidad del 1901 y en una
semana sus vitrinas quedaron literalmente
vacías.
Joyería Bagués- Masriera en el Passeig de
Gràcia
Ideó una nueva y delicada técnica
de esmalte, conocido como Esmalte
Barcelona. Su éxito como orfebre
fue tan importante que ideó un
sistema de moldes para poder
trabajar en serie y poder cubrir
toda la demanda. Estos moldes se
siguen utilizando hoy en día para
reproducir las mismas joyas.
También lo ha hecho posible un
cuaderno guía de la época que
reúne todos los diseños y colores
indicados para cada joya.
Insufló aire nuevo en el repertorio temático,
en sintonía con el Simbolismo: libélulas,
dragones, serpientes, etc., pero también la
mujer. El gran tema de sus joyas fue la
figura femenina, que al principio mostró de
cuerpo entero, sosteniendo una perla a
manera de lágrima, como si fueran hadas o
ninfas; pero posteriormente se centró en el
busto femenino de perfil, que recordaba a
los retratos de damas del Renacimiento,
ataviado con cofia, túnica y pedrería y
enmarcado en una estructura circular. Hizo
colgantes, pulseras, pendientes, broches,
peinetas, cuberterías, juegos de café, etc.
Trabajaba el oro, plata, marfil, pero lo más
apreciado son sus esmaltes.
Louis Comfort Tiffany también diseñó
joyas. Continuó con el negocio de su
padre, convirtiéndose en el primer
diseñador creativo de la firma Tiffany
and Co. a principios del S.XX. Diseñó
joyas inspiradas en la naturaleza, dentro
del estilo modernista, combinando
gemas de varios colores, texturas y luz
para crear impresionantes
representaciones de la naturaleza:
ópalos, granates y piedras luna se
convirtieron en vibrantes libélulas,
flores silvestres y frutas. Sus diseños
también estuvieron influidos por el arte
de otras culturas, como Egipto o la
India. Un ejemplo son sus collares
babero de jade y amatista, inspirados
en el arte etrusco.
Joyería modernista

Joyería modernista

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  • 2.
    Las joyas alcanzarongran protagonismo en el Modernismo por las formas decorativas, la utilización de piedras semipreciosas, la inspiración en la naturaleza y la influencia del arte japonés. Los dos focos más importantes fueron París y Bruselas. La joya modernista se considera un objeto de adorno, pero se le añade un significado según su forma y el entorno donde es llevada, como si fuera un objeto mítico. Sus temas son la mujer, la naturaleza y todos sus componentes, hasta confundirlos entre sí: la mujer- flor, la mujer-libélula, la nereida, la sirena… Las líneas son fluidas y florales, las formas sinuosas, es la narración de un mundo extraño, poblado de frágiles flores y de pequeños insectos y con un recuerdo de la Edad Media. Mujer-libélula. Broche. Lalique.
  • 3.
    Como materiales seusaron el hierro, el cobre, la plata, que se funden y cincelan, lo que demuestra que la joya adquiere un valor artístico y pierde el valor intrínseco que tenía hasta entonces. Consecuencia de ello es el poco uso de los diamantes. Sólo se usan algunas piedras de color y perlas periformes. Se incorpora también el esmalte traslúcido, sin soporte en los alvéolos. Fue una época de experimentación, en la que se utilizaron complicadas tallas de piedras, con mucho contraste y combinación de cristal con diamantes o platino y oro engarzado sobre hueso o aluminio.
  • 4.
    Joyero y vidrierofrancés, fue el diseñador más importante de finales del siglo XIX y principios del XX. Su aprendizaje comenzó en el taller del joyero Louis Aucoq, donde entró como aprendiz, para posteriormente trasladarse a Londres y formarse artísticamente en la Crystal Palace School. A su regreso a Francia trabajó para firmas como Cartier o Boucheron. Su vuelta a París en 1880 coincidió con el momento de mayor eclosión creativa en el ámbito de la joyería. Lalique fue forjando su estilo propio, siempre inspirado por la naturaleza y sus formas. La representación de la naturaleza y su adaptación a las artes decorativas, así como el japonismo, que conoció de la mano de Siegfried Bing, dieron a Lalique un amplio campo de expresión artística que supo aprovechar y que lo llevaron al reconocimiento público como creador. RENÉ LALIQUE Félix Vallotton. La vitrine de Lalique: “Exposition Universelle” III, 1901. Bibliothèque Nationale de France
  • 5.
    Mujer Libélula. RenéLalique. 1899. Oro, esmalte, piedras. Museu Calouste Gulbenkian, Lisboa. Broche serpiente. René Lalique. c. 1899. Oro y esmalte. Museu Calouste Gulbenkian, Lisboa. Su estilo se caracteriza por la inspiración en la naturaleza, creando formas de gran elegancia y delicadeza. El uso del vidrio se convertirá en un elemento característico de sus diseños. Se inspiró en el arte japonés para diseñar los broches de libélulas. Revolucionó el mundo de la joyería al dar prioridad a las formas escultóricas y al introducir materiales hasta entonces no utilizados, como cristales, mosaicos, marfil, piedras semipreciosas y sus característicos esmaltes opalescentes, en una gama de colores del azul al verde. Otra de sus señas de identidad es la presencia de la mujer metamorfoseada en partes de insectos y animales: libélulas, mariposas, insectos, pájaros, seres fantásticos…
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    Lalique también destacópor sus diseños de objetos de vidrio. Su trabajo de jarrones, vasos y objetos de vidrio se originó cuando buscaba materiales para la creación de sus joyas. El gran éxito de sus creaciones de objetos de cristal le llegó de la mano del perfumista François Coty, que buscaba ofrecer frascos de perfume atractivos y sofisticados, para vender sus esencias a precios asequibles. Tras este éxito y a partir de 1908 Lalique abandonó el diseño de joyería para centrarse en la creación de vidrio.
  • 13.
    Piezas del altaren la “Iglesia de cristal” de St. Matthew´s Tras triunfar en la Exposición de Artes Decorativas e Industriales de París en 1924, comenzó a diseñar espacios íntegros, como los interiores de los trenes Côte d’Azur Pullman Express, los vagones comedor del Orient Express o de buques como el Normandie. Paneles del comedor del Orient Express
  • 14.
    LLUÍS MASRIERA Lluís Masrieraperteneció a una familia de joyeros y orfebres. Intensificó sus conocimientos en la Escuela de Bellas Artes de Ginebra, donde se especializó en el arte de esmaltado de metales, muy usado en joyería en la época para realizar retratos en miniaturas dentro de camafeos. Uno de sus primeros trabajos reconocidos fue un florero esmaltado que se exhibió en la Exposición Universal de París. Fue entonces cuando Masriera conoció la joyería de René Lalique y quedó fascinado de las líneas y formas usadas por el orfebre francés.
  • 15.
    Masriera identificó lasformas y las líneas del Art Nouveau con la estética de las vanguardias catalanas, como los edificios de Antoni Gaudí. Regresó a Barcelona decidido a cambiar completamente su estilo y crear una joyería acorde con el estilo modernista imperante en la ciudad, alejándose de los diseños inspirados en la joyería tradicional. Entusiasmado con lo que había visto en la capital francesa y en un momento de crisis económica, hizo fundir todo el stock de la vieja joyería Masriera para reconvertirlo en dibujos originales suyos y piezas del nuevo estilo, cerró su negocio y trabajó febrilmente buscando su propia identidad en el arte orfebre. Finalmente abrió su negocio con las nuevas colecciones días antes de la navidad del 1901 y en una semana sus vitrinas quedaron literalmente vacías. Joyería Bagués- Masriera en el Passeig de Gràcia
  • 16.
    Ideó una nuevay delicada técnica de esmalte, conocido como Esmalte Barcelona. Su éxito como orfebre fue tan importante que ideó un sistema de moldes para poder trabajar en serie y poder cubrir toda la demanda. Estos moldes se siguen utilizando hoy en día para reproducir las mismas joyas. También lo ha hecho posible un cuaderno guía de la época que reúne todos los diseños y colores indicados para cada joya.
  • 17.
    Insufló aire nuevoen el repertorio temático, en sintonía con el Simbolismo: libélulas, dragones, serpientes, etc., pero también la mujer. El gran tema de sus joyas fue la figura femenina, que al principio mostró de cuerpo entero, sosteniendo una perla a manera de lágrima, como si fueran hadas o ninfas; pero posteriormente se centró en el busto femenino de perfil, que recordaba a los retratos de damas del Renacimiento, ataviado con cofia, túnica y pedrería y enmarcado en una estructura circular. Hizo colgantes, pulseras, pendientes, broches, peinetas, cuberterías, juegos de café, etc. Trabajaba el oro, plata, marfil, pero lo más apreciado son sus esmaltes.
  • 21.
    Louis Comfort Tiffanytambién diseñó joyas. Continuó con el negocio de su padre, convirtiéndose en el primer diseñador creativo de la firma Tiffany and Co. a principios del S.XX. Diseñó joyas inspiradas en la naturaleza, dentro del estilo modernista, combinando gemas de varios colores, texturas y luz para crear impresionantes representaciones de la naturaleza: ópalos, granates y piedras luna se convirtieron en vibrantes libélulas, flores silvestres y frutas. Sus diseños también estuvieron influidos por el arte de otras culturas, como Egipto o la India. Un ejemplo son sus collares babero de jade y amatista, inspirados en el arte etrusco.