Los anestésicos locales como la lidocaína son fármacos que impiden la conducción de impulsos nerviosos de forma temporal aplicados localmente, causando pérdida de sensibilidad. Tienen una estructura básica con un núcleo aromático y un grupo amino que determina su solubilidad. Se clasifican según su estructura química, potencia y duración de la acción. La lidocaína se usa comúnmente para anestesia local e implica riesgos si se sobredosa.