La lluvia de ideas es una herramienta de trabajo grupal que ayuda a generar nuevas ideas sobre un tema o problema determinado. Consiste en reunir a personas diversas para que propongan la mayor cantidad de ideas posibles sin criticarlas, siguiendo cinco pasos: definir la misión y pregunta, invitar a personas con diferentes perfiles, elegir un lugar inusual, proponer ideas libremente siguiendo algunas reglas, y comunicar los resultados del proceso.