La meningitis aguda es una inflamación de las leptomeninges con alta mortalidad y morbilidad, siendo esencial su diagnóstico rápido y tratamiento empírico. Los signos clínicos y los estudios de líquido cefalorraquídeo son fundamentales para identificar la causa, ya que la meningitis puede ser bacteriana, viral, fúngica o no infecciosa. La resistencia a medicamentos, especialmente en meningitis tuberculosa, resalta la importancia de las pruebas rápidas para guiar el tratamiento adecuado.