El documento explora el papel de la microbiota vaginal y los probióticos en las infecciones vaginales y patologías cervicales, destacando cómo la composición de la microbiota, influenciada por factores como la edad y el embarazo, se asocia con la salud vaginal. Se enfatiza que una microbiota saludable, predominantemente de lactobacilos, puede proteger contra infecciones, mientras que la vaginosis bacteriana y la candidiasis son condiciones comunes que afectan a muchas mujeres. Además, se discuten las evidencias del uso de probióticos para restaurar la microbiota vaginal y reducir la recurrencia de estas infecciones.