El documento propone un modelo de servicio educativo para mejorar la calidad de la educación secundaria en el país, enfocado en ampliar las oportunidades de aprendizaje y cerrar brechas de equidad. Se planea implementar un incremento en la jornada escolar y la formación de competencias laborales mediante un enfoque pedagógico centrado en el estudiante, con un componente fuerte de gestión y soporte. Se estima beneficiar a 345,300 estudiantes de secundaria en 1,000 instituciones educativas públicas a nivel nacional.