El parvovirus porcino causa insuficiencia reproductiva en cerdas, incluyendo pocos lechones por camada, fetos momificados y muerte embrionaria o fetal. El virus se transmite oralmente y a través de la placenta, y puede persistir en el animal infectado de por vida. No existe tratamiento, pero la vacunación antes del servicio y la exposición natural de cerdas jóvenes a cerdas infectadas pueden prevenir la enfermedad.