La metodología POKA-YOKE, desarrollada por el ingeniero japonés Shigeo Shingo en la década de 1960, busca prevenir errores en los procesos de fabricación mediante mecanismos sencillos. Estos mecanismos, como listas de control o modificaciones de máquinas, hacen que los errores sean obvios para el trabajador y puedan corregirse a tiempo, evitando así la creación de defectos en los productos.