Polimixina B, colistina y bacitracina son antibióticos producidos naturalmente por bacterias. Actúan destruyendo la membrana celular bacteriana, especialmente de bacterias gramnegativas. No son absorbidos por vía oral y se usan tópicamente para infecciones de piel, mucosas, oídos y ojos. Pueden causar efectos secundarios como hipersensibilidad y toxicidad renal al administrarse por vía sistémica.