Los macrólidos son antibióticos producidos por Streptomyces sp. que actúan uniéndose al sitio P del ribosoma bacteriano bloqueando la síntesis de proteínas. Incluyen eritromicina, azitromicina y tilosina, que son efectivos contra bacterias grampositivas y algunas gramnegativas. Se absorben bien por vía oral pero su efecto depende del pH. Pueden causar efectos adversos gastrointestinales.