La gestión de stock implica administrar los materiales, productos en proceso y terminados que se almacenan. Estos incluyen materias primas, productos semiterminados, productos terminados, envases y residuos. Existen diferentes tipos de stock según su función u operativa, como stock óptimo, cero o estacional. Los sistemas de gestión determinan el punto de pedido y tamaño óptimo, además de los métodos de reaprovisionamiento.