El documento plantea un programa de mejora continua en la escuela, buscando mejorar la educación integral y equitativa centrada en los estudiantes, especialmente aquellos más desfavorecidos. Se establece un diagnóstico que guía las acciones y objetivos, considerando el contexto escolar y comunitario, así como el rendimiento académico de los alumnos. Las metas y acciones específicas se definirán mediante la participación de la comunidad escolar y se evaluarán periódicamente para asegurar su efectividad.