Las pruebas psicométricas tienen sus fundamentos históricos en exámenes antiguos como los de China e Grecia. En el siglo XIX surgieron pruebas para clasificar personas con discapacidad. La teoría clásica de los tests se enfoca en medir con precisión mediante fiabilidad y validez. Cattell desarrolló análisis factorial para identificar los principales rasgos de personalidad a través de cuestionarios y tests objetivos.