La prueba del reflejo rojo pupilar evalúa la transparencia del eje visual al observar el color del reflejo de la luz en la retina. Un reflejo rojo anaranjado brillante es normal, mientras que manchas oscuras, disminución del brillo, o asimetría entre los ojos pueden indicar problemas como cataratas o retinoblastoma. El procedimiento requiere examinar cada ojo individualmente y en pareja con la habitación a oscuras y el oftalmoscopio a 30-45 cm de distancia y en dioptría 0.