El shock en trauma es un estado patológico caracterizado por hipoperfusión tisular, afectando gravemente la oxigenación y función de órganos vitales. El shock hipovolémico es la principal causa de muerte en pacientes traumatizados, y su reconocimiento temprano y tratamiento inmediato son cruciales para la supervivencia. El manejo incluye estabilización hemodinámica, control de hemorragias, reanimación con líquidos y, en muchos casos, intervención quirúrgica urgente.