SÍNDROME DE    PESS Karla
               Martínez
     MIRIZZI
DEFINICIÓN

 El síndrome de Mirizzi (SM) define una complicación
  de la colelitiasis de larga evolución en el que un
  cálculo impacta en la bolsa de Hartmann o el
  conducto cístico, originando una colestasis por
  compresión extrínseca de la vía biliar principal (VBP)
DEFINICIÓN

 El síndrome de compresión biliar extrínseca, o
  síndrome de Mirizzi, es una complicación rara de la
  colelitiasis.
 Consiste en la obliteración del cuello de la vesícula
  biliar (bolsa de Hartmann) por un cálculo que causa
  una obstrucción mecánica extrínseca de la vía biliar;
  se puede presentar con fístula colecistocoledociana o
  sin ella, y puede generar dolor, ictericia
  y, ocasionalmente, colangitis.
ANTECEDENTES

 La obstrucción parcial de la vía biliar secundaria a un
  lito impactado fue descrita en primera instancia por
  Kehr en 1905 y Ruge en 1908.
ANTECEDENTES

 En 1948, Mirizzi describió un síndrome hepático de
  tipo funcional, el cual consistía de la obstrucción de
  conducto hepático común secundario a la compresión
  por un lito impactado en el cuello de la vesícula biliar
  o ducto cístico, rodeado de inflamación, colangitis
  recurrente y espasmo de la capa muscular circular del
  esfínter en el conducto hepático común.
CLASIFICACIÓN

 Se han descrito varias clasificaciones de este
  síndrome; McSherry, en 1982, lo clasificó en tipo I
  cuando era compresión extrínseca de la vía biliar y
  tipo II cuando se asociaba con fístula
  colecistocoledociana
CLASIFICACIÓN

 Posteriormente, Starling subdividió el tipo I en IA, si
  se encuentra un conducto cístico largo que corre
  paralelo a la vía biliar y se encuentra obstruido por
  cálculos, y el IB cuando el cístico es corto, se
  encuentra completamente obliterado por los cálculos
  y no hay fístula
CLASIFICACIÓN

 Csendez, en 1989, lo dividió en cuatro tipos: tipo
  I, compresión sin fístula; tipo II, con fístula
  colecistocoledociana que compromete menos del 33%
  de la pared del árbol biliar extrahepático; tipo III, con
  compromiso del 33 al 66%, y tipo IV, con compromiso
  de más del 66% de la pared del árbol biliar
  extrahepático
PRESENTACIÓN CLÍNICA

 El rango de edad va desde los 21 a los 90 años, según
  autor.
 Clínicamente, los pacientes con SM presentan
  ictericia (60-100%) y dolor abdominal (50 a 100%), este
  último siendo el motivo principal de consulta
PRESENTACIÓN CLÍNICA

 Ha sido mencionada también la colangitis en un 6 a
  35% de los pacientes. La triada de Charcot está
  presente en un 44 a un 71 % de los casos .
 La presencia de ictericia no dolorosa puede sugerir un
  proceso obstructivo maligno de vía biliar.
 Por último, presentaciones más atípicas como
  pancreatitis, perforación de vesícula biliar y pérdida
  de peso han sido descrita
OBJETIVOS

 Identificar el síndrome. Si es posible en el
  preoperatorio, lo que nos permitirá planificar nuestra
  conducta diagnóstica y terapéutica. En los casos en
  los que no hay sospecha, manteniendo de rutina una
  actitud prudente durante el acto quirúrgico
 Realizar una colecistectomía económica, preservando
  tejidos que pueden resultar vitales para la reparación
  a posterior del hepato-colédoco
  dañado(37,38), recordando que cuando la necrosis
  impide aprovechar la vesícula, existen otras opciones
OBJETIVOS

 Cuando la anatomía esté distorsionada debemos explorar
  la VBP, identificando mediante coledocoscopia o
  colangiografía las estructuras biliares. Con este
  proceder, prevenimos lesiones yatrógenas de difícil
  reparación y elevadísima morbilidad
 Drenaje de la vía biliar, reconstruyendo la fístula con
  tejidos vesiculares sobre un tubo en T o una endoprótesis.
  Si la magnitud de las lesiones en la VBP ( Csendes III ó IV)
  hace inviable este proceder, se aplicaran procedimientos
  más complejos como una coledoco-duodenostomía o una
  hepático-yeyunostomía en Y de Roux
DIAGNOSTICO

 El ultrasonido abdominal es ampliamente usado para
  el tamizaje inicial de SM
 La tomografía computarizada abdominal puede
  mostrar una cavidad irregular cerca del cuello de la
  vesícula biliar y cálculos afuera del viscus
 La colangiografía directa es usualmente llevada acabo
  después del US o la TAC en razón de delinear la
  causa, nivel o extensión de la obstrucción del
  conducto hepático común.
DIAGNOSTICO

 Los hallazgos en la colangiografía sugerentes de SM
  son la compresión extrínseca curvilínea o
  estrechez, usualmente comprometiendo la porción
  lateral del conducto hepático común en su porción
  distal con dilatación proximal.
DIAGNOSTICO

 La resonancia magnética ha demostrado tener alta
  especificidad y sensibilidad en la detección de litos
  biliares y estenosis de la vía biliar.
TRATAMIENTO

   Según la literatura, se recomiendan los siguientes
             procedimientos para los tipos I-IV
 Tipo I: colecistectomía fundocística sin necesidad de
  explorar las vías biliares.
 Tipo II: depende de la gravedad de la fístula; se
  recomienda colecistectomía y colocación de tubo en
  T.
 Tipo III: colecistectomía y tubo en T o coledoco-
  duodenostomía.
 Tipo IV: colecistectomía, exploración de vías biliares y
  hepaticoyeyunostomía en Y de Roux.
MANEJO

 El manejo del SM con una laparotomía para efectuar
  una colecistectomía da buenos resultados y excelente
  recuperación a corto plazo.
MANEJO

 Para el manejo de un SM tipo I (sin presencia de
  fístula) se recomienda realizar una colecistectomía
  subtotal, la cual fue descrita en 1985 por Borman y
  Terblanche.
 Un procedimiento menos agresivo, la colecistectomía
  parcial, ha sido también descrita como efectiva para
  el SM tipo I
MANEJO

 En aquellos casos de SM tipo II (con fístula
  presente), es sumamente importante reconocer la
  presencia de una fístula colecistocoledocal previo a la
  operación. Se ha descrito con éxito la coledocoplastía
  usando la vesícula biliar o conducto cístico como
  tejido primario.
MANEJO

 El manejo endoscópico del SM comprende el drenaje
  biliar con la introducción de stents y la extracción de
  litos con el uso de una canasta o balón . Las
  alternativas son liptotripsia
  mecánica, electrohidráulica, extracorpórea o terapia
  de disolución
MANEJO

 Si disponemos de un equipo entrenado en CPRE es
  posible el abordaje endoscópico preoperatorio de la
  VBP, lo que nos permitirá tratar la
  colecolitiasis, descartar la presencia de fístulas
  biliares y el drenaje de la bilis purulenta.
MANEJO

 En cuanto al uso de endoprótesis, previenen la
  compresión extrínseca de la VBP y nuevos episodios
  de ictericia, aunque no están exentas de
  riesgos, además de precisarse su retirada o recambio
SECUENCIA DE MANEJO

 Intentar el abordaje laparoscópico, salvo
  contraindicación, y valorar en función de los
  hallazgos las opciones quirúrgicas. La laparoscopia es
  una vía de abordaje y no un fin en sí misma, por ello,
  nunca consideramos la conversión como una
  complicación. Sin duda, empecinarse en concluir la
  Cole por Lapa predispone a lesionar la VBP
SECUENCIA DE MANEJO

 Es preferible la vía abierta si se conoce la presencia
  de una fístula colecisto-coledociana o colecisto-
  digestiva, una coledocolitiasis o una peritonitis.
SECUENCIA DE MANEJO

 Por último, si no se dispone de
  experiencia, entrenamiento o el instrumental
  adecuado realizaremos un abordaje clásico mediante
  una laparotomía subcostal

Síndrome de miritzzi

  • 1.
    SÍNDROME DE PESS Karla Martínez MIRIZZI
  • 2.
    DEFINICIÓN  El síndromede Mirizzi (SM) define una complicación de la colelitiasis de larga evolución en el que un cálculo impacta en la bolsa de Hartmann o el conducto cístico, originando una colestasis por compresión extrínseca de la vía biliar principal (VBP)
  • 3.
    DEFINICIÓN  El síndromede compresión biliar extrínseca, o síndrome de Mirizzi, es una complicación rara de la colelitiasis.  Consiste en la obliteración del cuello de la vesícula biliar (bolsa de Hartmann) por un cálculo que causa una obstrucción mecánica extrínseca de la vía biliar; se puede presentar con fístula colecistocoledociana o sin ella, y puede generar dolor, ictericia y, ocasionalmente, colangitis.
  • 4.
    ANTECEDENTES  La obstrucciónparcial de la vía biliar secundaria a un lito impactado fue descrita en primera instancia por Kehr en 1905 y Ruge en 1908.
  • 5.
    ANTECEDENTES  En 1948,Mirizzi describió un síndrome hepático de tipo funcional, el cual consistía de la obstrucción de conducto hepático común secundario a la compresión por un lito impactado en el cuello de la vesícula biliar o ducto cístico, rodeado de inflamación, colangitis recurrente y espasmo de la capa muscular circular del esfínter en el conducto hepático común.
  • 6.
    CLASIFICACIÓN  Se handescrito varias clasificaciones de este síndrome; McSherry, en 1982, lo clasificó en tipo I cuando era compresión extrínseca de la vía biliar y tipo II cuando se asociaba con fístula colecistocoledociana
  • 7.
    CLASIFICACIÓN  Posteriormente, Starlingsubdividió el tipo I en IA, si se encuentra un conducto cístico largo que corre paralelo a la vía biliar y se encuentra obstruido por cálculos, y el IB cuando el cístico es corto, se encuentra completamente obliterado por los cálculos y no hay fístula
  • 8.
    CLASIFICACIÓN  Csendez, en1989, lo dividió en cuatro tipos: tipo I, compresión sin fístula; tipo II, con fístula colecistocoledociana que compromete menos del 33% de la pared del árbol biliar extrahepático; tipo III, con compromiso del 33 al 66%, y tipo IV, con compromiso de más del 66% de la pared del árbol biliar extrahepático
  • 9.
    PRESENTACIÓN CLÍNICA  Elrango de edad va desde los 21 a los 90 años, según autor.  Clínicamente, los pacientes con SM presentan ictericia (60-100%) y dolor abdominal (50 a 100%), este último siendo el motivo principal de consulta
  • 10.
    PRESENTACIÓN CLÍNICA  Hasido mencionada también la colangitis en un 6 a 35% de los pacientes. La triada de Charcot está presente en un 44 a un 71 % de los casos .  La presencia de ictericia no dolorosa puede sugerir un proceso obstructivo maligno de vía biliar.  Por último, presentaciones más atípicas como pancreatitis, perforación de vesícula biliar y pérdida de peso han sido descrita
  • 11.
    OBJETIVOS  Identificar elsíndrome. Si es posible en el preoperatorio, lo que nos permitirá planificar nuestra conducta diagnóstica y terapéutica. En los casos en los que no hay sospecha, manteniendo de rutina una actitud prudente durante el acto quirúrgico  Realizar una colecistectomía económica, preservando tejidos que pueden resultar vitales para la reparación a posterior del hepato-colédoco dañado(37,38), recordando que cuando la necrosis impide aprovechar la vesícula, existen otras opciones
  • 12.
    OBJETIVOS  Cuando laanatomía esté distorsionada debemos explorar la VBP, identificando mediante coledocoscopia o colangiografía las estructuras biliares. Con este proceder, prevenimos lesiones yatrógenas de difícil reparación y elevadísima morbilidad  Drenaje de la vía biliar, reconstruyendo la fístula con tejidos vesiculares sobre un tubo en T o una endoprótesis. Si la magnitud de las lesiones en la VBP ( Csendes III ó IV) hace inviable este proceder, se aplicaran procedimientos más complejos como una coledoco-duodenostomía o una hepático-yeyunostomía en Y de Roux
  • 13.
    DIAGNOSTICO  El ultrasonidoabdominal es ampliamente usado para el tamizaje inicial de SM  La tomografía computarizada abdominal puede mostrar una cavidad irregular cerca del cuello de la vesícula biliar y cálculos afuera del viscus  La colangiografía directa es usualmente llevada acabo después del US o la TAC en razón de delinear la causa, nivel o extensión de la obstrucción del conducto hepático común.
  • 15.
    DIAGNOSTICO  Los hallazgosen la colangiografía sugerentes de SM son la compresión extrínseca curvilínea o estrechez, usualmente comprometiendo la porción lateral del conducto hepático común en su porción distal con dilatación proximal.
  • 17.
    DIAGNOSTICO  La resonanciamagnética ha demostrado tener alta especificidad y sensibilidad en la detección de litos biliares y estenosis de la vía biliar.
  • 18.
    TRATAMIENTO Según la literatura, se recomiendan los siguientes procedimientos para los tipos I-IV  Tipo I: colecistectomía fundocística sin necesidad de explorar las vías biliares.  Tipo II: depende de la gravedad de la fístula; se recomienda colecistectomía y colocación de tubo en T.  Tipo III: colecistectomía y tubo en T o coledoco- duodenostomía.  Tipo IV: colecistectomía, exploración de vías biliares y hepaticoyeyunostomía en Y de Roux.
  • 19.
    MANEJO  El manejodel SM con una laparotomía para efectuar una colecistectomía da buenos resultados y excelente recuperación a corto plazo.
  • 20.
    MANEJO  Para elmanejo de un SM tipo I (sin presencia de fístula) se recomienda realizar una colecistectomía subtotal, la cual fue descrita en 1985 por Borman y Terblanche.  Un procedimiento menos agresivo, la colecistectomía parcial, ha sido también descrita como efectiva para el SM tipo I
  • 21.
    MANEJO  En aquelloscasos de SM tipo II (con fístula presente), es sumamente importante reconocer la presencia de una fístula colecistocoledocal previo a la operación. Se ha descrito con éxito la coledocoplastía usando la vesícula biliar o conducto cístico como tejido primario.
  • 22.
    MANEJO  El manejoendoscópico del SM comprende el drenaje biliar con la introducción de stents y la extracción de litos con el uso de una canasta o balón . Las alternativas son liptotripsia mecánica, electrohidráulica, extracorpórea o terapia de disolución
  • 23.
    MANEJO  Si disponemosde un equipo entrenado en CPRE es posible el abordaje endoscópico preoperatorio de la VBP, lo que nos permitirá tratar la colecolitiasis, descartar la presencia de fístulas biliares y el drenaje de la bilis purulenta.
  • 24.
    MANEJO  En cuantoal uso de endoprótesis, previenen la compresión extrínseca de la VBP y nuevos episodios de ictericia, aunque no están exentas de riesgos, además de precisarse su retirada o recambio
  • 25.
    SECUENCIA DE MANEJO Intentar el abordaje laparoscópico, salvo contraindicación, y valorar en función de los hallazgos las opciones quirúrgicas. La laparoscopia es una vía de abordaje y no un fin en sí misma, por ello, nunca consideramos la conversión como una complicación. Sin duda, empecinarse en concluir la Cole por Lapa predispone a lesionar la VBP
  • 26.
    SECUENCIA DE MANEJO Es preferible la vía abierta si se conoce la presencia de una fístula colecisto-coledociana o colecisto- digestiva, una coledocolitiasis o una peritonitis.
  • 27.
    SECUENCIA DE MANEJO Por último, si no se dispone de experiencia, entrenamiento o el instrumental adecuado realizaremos un abordaje clásico mediante una laparotomía subcostal