El documento detalla la técnica de separación de los componentes de la pared abdominal, introducida en 1990, para mejorar la movilidad y permitir la aproximación de los músculos rectos. Se discuten métodos de manejo multimodal, incluyendo infiltración de toxina botulínica y neumoperitoneo progresivo, para optimizar la reparación de hernias. La técnica busca facilitar el cierre de defectos herniarios sin utilizar malla, logrando una denervación química temporal que mejora los resultados quirúrgicos.