El documento analiza la construcción de la subjetividad en relación con las instituciones, la cultura y el impacto de la modernidad y la posmodernidad. Se enfatiza cómo la estructura social contemporánea define identidades y deseos, y propone una revisión de las categorías simbólicas en la educación para fomentar la emancipación y el pensamiento crítico. Además, se plantea el papel de la tecnología en este proceso, sugiriendo su uso como herramienta sin delegar la función educativa.