La tuberculosis cutánea es una enfermedad infecciosa crónica provocada por Mycobacterium tuberculosis, especialmente en personas de bajos recursos y en países en desarrollo. Se manifiesta principalmente a través de lesiones papulo-nodulares que tienden a ulcerarse y puede transmitirse de diversas formas, incluyendo auto-inoculación o a través de productos contaminados. Existen diferentes tipos de tuberculosis cutánea, como la tuberculosa colicuativa y la verrugosa, y aunque la enfermedad tiene una evolución crónica, responde bien al tratamiento.