El estudio UKPDS encontró que el control intensivo de la glucemia en pacientes con diabetes tipo 2 reduce el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes en un 12%, las complicaciones microvasculares en un 25% y retrasa la progresión de la enfermedad microvascular. Sin embargo, también aumenta el riesgo de hipoglucemia y la ganancia de peso. El control glucémico, más que el tipo de terapia utilizada, fue el principal factor en la reducción del riesgo de complicaciones.