El documento discute cómo los cambios en las tendencias sociales y tecnológicas han alterado las necesidades de los clientes y la función de las ventas. Esto requiere que las empresas de ventas se enfoquen en agregar valor al cliente a través de una cultura orientada al cliente, vendedores que entiendan el negocio del cliente y sean socios confiables, y procesos de ventas innovadores que aprovechen la tecnología. Los gerentes de ventas deben liderar este cambio cultural hacia una administración de ventas centrada en el cliente