La dieta sensorial es un tratamiento diseñado para ayudar a los niños, especialmente aquellos con autismo, a regular su sistema nervioso mediante actividades sensoriales que promueven una calma y un nivel óptimo de estimulación. Incluye el uso de actividades tranquilizadoras y estimulantes, identificación de preferencias sensoriales y ajustes ambientales, y tiene como objetivo aumentar la eficiencia de neurotransmisores como la serotonina y dopamina. Las actividades se adaptan a las necesidades del niño, con atención a los efectos y señales de sobrecarga.