Un hombre de 54 años sufrió un paro cardíaco mientras jugaba al fútbol y fue reanimado. Se le diagnosticó una oclusión completa de la arteria coronaria derecha y una obstrucción severa del ramo marginal. Se le implantó un desfibrilador cardioversor implantable y luego se le realizó una angioplastia con stent al ramo marginal. Fue dado de alta con medicación para el corazón.